Bitácora
28 / Junio / 2010
Pues este día no hice muchas cosas relevantes.
Me levanté temprano y me dirigí al centro pues es el lugar más cercano donde hay banco, al salir compré un agua de melón, que me encantan, y me dirigía al departamento cuando recibí un mensaje de mis compañeros de que llegarían en la noche TODOS. He de decir que me molesté mucho ya que me habían dicho que sólo dos iban a llegar el lunes y el restos entre martes y miércoles, no sé por qué tengo la sospecha que casi los corren a donde llegaron.
Después de un… digamos… sutil mensaje donde expreso mi opiniones además de un recado por parte de mi madre, llegué al departamento a decirle los cambios de planes a la casera lo cual sé no le cayó muy en gracia ya que uno de los dos departamentos que rentamos aún no estaba listo. La verdad es que lo que más me enojó es que pensaran que pueden decir una cosa y de pronto hacer otra, como si en verdad creyeran que uno se puede adaptar a sus inconsistentes decisiones; ni siquiera pude acabar mi agua de melón del coraje porque bien o mal yo me quedo aquí dando la cara por ellos.
Ya que me dijo la casera que no me preocupara, que sabía que eso no es mi culpa se me bajó, pero poco, el enojo; el resto del día me dediqué ayudarle a la casera a mover algunos muebles, lo bueno es que me dejó una cama y un colchón nuevo para que estuviera más cómoda, me quedé en el mismo cuarto pero con cama individual y un tocador que me prestó.
Para eso de las 12 de la noche llegaron los demás, haciendo ruido, hablando, gritando, inspeccionando y quejándose (ni siquiera me sorprendió), tan sólo los saludé y seguí con lo que estaba haciendo, ¿para qué tomarme la molestia de prestarles atención? No sé si haya sido el mensaje que les envié externando mis pensamientos, pero no me preguntaron si alguien podía quedarse en mi cuarto u otras cosas. Mejor para mí.
Con esto concluyo la bitácora del día 28 de Junio del 2010.
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